Milagros Pereda
Argentina
Materia Forma Distorsion
El trabajo parte de prendas icónicas de uso cotidiano que parecen congeladas en el tiempo, piezas usadas casi sin cambios durante décadas. A través de la distorsión, el volumen y la experimentación material, su familiaridad se interrumpe y se revelan nuevas formas. Al transformar arquetipos olvidados en esculturas vestibles irreproducibles y, en ocasiones, incómodas, se cuestiona lo que se considera normal, atemporal y desechable.
El trabajo se centra en prendas reproducidas de forma constante por la industria: la camisa blanca, los vaqueros azules y la camiseta de tirantes, piezas tan familiares que se vuelven invisibles. Su permanencia las hace parecer “congeladas en el tiempo”. Esto llevó a un experimento de congelarlas (en un congelador real) para descubrir nuevas formas, utilizando este proceso como punto de partida para revelar su carga cultural y cuestionar nuestra relación automática con la ropa.
El trabajo utiliza materiales poco valorados como hilos reciclados, tejidos de excedentes de producción y fibras naturales sin teñir, transformados mediante su combinación con biomateriales naturales como bioplásticos de agar-agar y geles de base acuosa. Estos aglutinantes biodegradables actúan como recubrimientos, aportando estructura, textura y presencia, convirtiendo tejidos humildes en superficies escultóricas autoportantes.
El trabajo parte de prendas icónicas de uso cotidiano que parecen congeladas en el tiempo, piezas usadas casi sin cambios durante décadas. A través de la distorsión, el volumen y la experimentación material, su familiaridad se interrumpe y se revelan nuevas formas. Al transformar arquetipos olvidados en esculturas vestibles irreproducibles y, en ocasiones, incómodas, se cuestiona lo que se considera normal, atemporal y desechable.
El trabajo se centra en prendas reproducidas de forma constante por la industria: la camisa blanca, los vaqueros azules y la camiseta de tirantes, piezas tan familiares que se vuelven invisibles. Su permanencia las hace parecer “congeladas en el tiempo”. Esto llevó a un experimento de congelarlas (en un congelador real) para descubrir nuevas formas, utilizando este proceso como punto de partida para revelar su carga cultural y cuestionar nuestra relación automática con la ropa.
El trabajo utiliza materiales poco valorados como hilos reciclados, tejidos de excedentes de producción y fibras naturales sin teñir, transformados mediante su combinación con biomateriales naturales como bioplásticos de agar-agar y geles de base acuosa. Estos aglutinantes biodegradables actúan como recubrimientos, aportando estructura, textura y presencia, convirtiendo tejidos humildes en superficies escultóricas autoportantes.