El trabajo está aquí para interrumpir. Se basa en la disciplina y el deseo, moviéndose entre el susurro y el rugido. Tejido y cosido a mano, se convierte en un espejo vivo y que respira. Cose el duelo, la esperanza y la resistencia en forma, creado a mano mientras habla desde el alma. También abraza la vulnerabilidad de la expresión dentro del cuerpo y el alma.
La práctica está moldeada por un concepto llamado “encontrar el rojo”. En medio de la descomposición y la ruina, siempre existe una intensidad: un rojo profundo y visceral que late como una resiliencia radical. El rojo no es solo visual; existe en la textura, el sonido y el olor. Guía el desarrollo de un lenguaje construido desde el susurro en lugar del grito, abrazando la vulnerabilidad.
Cuero de excedente de producción, seda eri roja, seda, algodón, lino, hojas y corteza en descomposición, y tintes naturales como rubia, campeche, castaño, agalla de roble, laca, palo de Brasil y bayas persas. La colección también utiliza lana reciclada, lana británica, lana “cloud”, cuero de coco e hilo de camello.