La colección explora el espacio entre el control y la liberación. Las prendas siguen el cuerpo para transformarlo y después se abren para revelar lo que hay debajo. Cada look está construido mediante capas que protegen y exponen al mismo tiempo.
Silenzio Bianco encarna una tensión silenciosa donde la estructura se suaviza y comienza a emerger algo más personal.
Haber crecido en un entorno estructurado, donde la precisión y el control definían la forma de abordar las cosas, ha influido en el desarrollo de esta colección.
La colección refleja un alejamiento gradual de esa rigidez. Se inspira en la idea de atravesar un paisaje abierto y silencioso, donde la distancia permite una forma más personal de avanzar.
La colección se construye en torno a la lana en distintos estados, desde superficies compactas y de aspecto bruto, como la lana hervida, hasta texturas de punto más estructuradas.
La piel y la piel sintética crean un paisaje denso y táctil que evoca los entornos árticos. Los materiales se seleccionan por sus cualidades sensoriales: protectoras, aislantes y esenciales.