Beatriz Pardo
España
Rethink the ordinary
Investigación del movimiento, incorporando el dinamismo tanto en lo visual como en lo funcional. Piezas versátiles que replantean la relación objeto-persona.
El Rail Bag se adapta en forma y tamaño mediante un sistema de raíles, mientras el Revestible hibrida prenda y bolso, transformándose entre ambos, siendo reversible y ajustable. Flecco expresa el movimiento desde la textura, generando una fluidez visual constante.
El movimiento es lo que nos define como sociedad. Vivimos en cambio constante, nos transformamos, nos adaptamos, fluimos. Desde ahí nace este proyecto, donde cada pieza refleja ese dinamismo en su función y fluidez visual.
En un contexto de consumo preocupante, propongo una mirada más consciente, donde sostenibilidad y belleza conviven. Prendas versátiles que se adaptan al usuario (y no al revés), invitando a jugar y repensar cómo nos relacionamos con lo que llevamos puesto.
1º Un único material, la sarga, elegido para acompañar el uso real, el desgaste y la permanencia. Funcionalidad y resistencia forman parte de su belleza, elevada con detalles metálicos.
2º Ligereza y precisión para una pieza cambiante, donde dos materiales, uno reflectante y otro técnico impermeable, elevan y acompañan su funcionalidad.
3º 100% seda salvaje. Los flecos nacidos de la propia tela y rasgados a mano introducen la fragilidad dentro de la estructura, dejando que el movimiento se exprese a través de la textura.
Investigación del movimiento, incorporando el dinamismo tanto en lo visual como en lo funcional. Piezas versátiles que replantean la relación objeto-persona.
El Rail Bag se adapta en forma y tamaño mediante un sistema de raíles, mientras el Revestible hibrida prenda y bolso, transformándose entre ambos, siendo reversible y ajustable. Flecco expresa el movimiento desde la textura, generando una fluidez visual constante.
El movimiento es lo que nos define como sociedad. Vivimos en cambio constante, nos transformamos, nos adaptamos, fluimos. Desde ahí nace este proyecto, donde cada pieza refleja ese dinamismo en su función y fluidez visual.
En un contexto de consumo preocupante, propongo una mirada más consciente, donde sostenibilidad y belleza conviven. Prendas versátiles que se adaptan al usuario (y no al revés), invitando a jugar y repensar cómo nos relacionamos con lo que llevamos puesto.
1º Un único material, la sarga, elegido para acompañar el uso real, el desgaste y la permanencia. Funcionalidad y resistencia forman parte de su belleza, elevada con detalles metálicos.
2º Ligereza y precisión para una pieza cambiante, donde dos materiales, uno reflectante y otro técnico impermeable, elevan y acompañan su funcionalidad.
3º 100% seda salvaje. Los flecos nacidos de la propia tela y rasgados a mano introducen la fragilidad dentro de la estructura, dejando que el movimiento se exprese a través de la textura.