Julio 17, 2018

Entrevista en exclusiva con Lucía CHAIN

Chain es una marca con base en Buenos Aires. Sus diseños se realizan bajo el concepto "zero waste", la recuperación de la industria nacional, el trabajo honesto, inclusivo y justo y el cuidado del medio ambiente. 

CHAIN nace tras haber tenido varias experiencias que me acercaron a la industria, decidí desarrollar mi propia marca, la cual lleva mi apellido, bajo premisas simples: Ser honesta conmigo misma, trabajar en lo que creo y tener coherencia entre los valores de la marca y mi estilo de vida. Es por esto que nace CHAIN, un proyecto que trabaja a partir de la conciencia y del respeto hacia la naturaleza y hacia los otros.

¿Cuáles son tus principales fuentes de inspiración?

Como el eje es la honestidad, y siendo una persona bastante introspectiva, mis principales fuentes de inspiración tienen que ver con mi mundo cotidiano. Mi familia, mis amigos, mi dolor y también mi felicidad, son lo que me rodea e inspira en cada colección. Admiro mucho a las personas que me acompañan, aprendo de ellos y creo que mi trabajo es mi manera de homenajearlos. Mis primeras colecciones fueron inspiradas por mi abuela materna y nuestro vínculo, continué trabajando motivada por mis amigos y cómo reconstruyen y rescatan oficios, luego mi inspiré en las historias de infancia de mi abuelo y actualmente estoy trabajando con mi papá como inspiración.

En la conversación que tuvimos me explicabais tu proceso de crecimiento personal y profesional... Coméntanos un poco más sobre esto.

Apenas terminé mis estudios en la Universidad de Buenos Aires, mi proyecto de tesis fue premiado por Semillero UBA dándome la posibilidad de desfilar por primera vez en Buenos Aires Fashion Week, de tener un gran sponsor y apoyo económico para realizar mi primer colección. Fue una experiencia que no sólo me dió muchísima visibilidad sino que también me impulsó a confiar mucho más en mi trabajo. Es por esto que continué y trabajando con una amiga desarrollamos una marca que fue finalista de Fashion Edition Buenos Aires, a cargo de Mercedes Benz Fashion Week, luego ganamos dos veces seguidas la posibilidad de desfilar nuevamente en Buenos Aires Fashion Week y finalmente llegamos a exponer en IFS London Fashion Week. Luego comencé a trabajar en CHAIN a finales de 2016, desfilando por primera vez en Fashionclash Festival (Holanda) y luego siendo finalista de Fashion Makes Sense Award (Holanda). Al poco tiempo gané una beca para profundizar mis estudios en Instituto Marangoni - París. También gané una beca del Fondo Nacional de las Artes para financiar un proyecto que implicaba enseñar y dar herramientas a personas jóvenes sin recursos, para enseñarles el valor del oficio y el trabajo en condiciones dignas. 

En poco tiempo tuve cierta exposición internacional, lo que me hizo visible y Vogue Italia me seleccionó para formar parte de The Next Green Talents, un evento que reunió este último Febrero, a siete diseñadores sustentables de distintas partes del mundo. 

¿Cómo fue tu experiencia en Vogue Talents? ¿Qué proyectos han venido seguidos de esta oportunidad?

A finales del año pasado, recibí dos propuestas de Vogue Italia, que para mí significaron hacer realidad un sueño. Por un lado me proponían entrevistarme para la publicación impresa de Vogue Talents y por otro lado, me daban la noticia de que Sara Maino había seleccionado mi marca para participar de un evento que me ha abierto puertas y ha implicado crecer enormemente en tiempo record. Me habían seleccionado como una de los siete nuevos talentos sustentables para presentar mi colección de invierno en Milan Fashion Week, durante el evento The next Green Talents, organizado por Vogue Italia y Yoox. Éstos, no sólo me dieron la oportunidad de exponer, sino que también la de generar un lazo comercial, ya que comenzaron a comercializar mi marca dentro de su plataforma.

Gracias a esta experiencia y durante el evento, conocí a grandes personalidades de la industria, entre ellas a Evelyn Mora, quien me invitó a participar de Helsinki Fashion Week, donde presentaré mi próxima colección. Otra gran oportunidad que surgió a partir de esto fue la invitación a participar de Mercedes Benz Fashion Week Chile, en Octubre.

¿Quién produce Chain? (costurero/as, o productores locales...)

En Argentina tenemos una Industria textil bastante golpeada. La mayoría de las fábricas fueron cerradas y luego recuperadas por sus trabajadores a modo de cooperativas. Los textiles que yo utilizo, son de puro algodón crudo, producido por una cooperativa llamada Inimbó, que trabajan en Chaco, al norte de Argentina.

Como produzco sólo por pedido, los pedidos especiales son realizados por mí, mientras que los pedidos de mayor escala son producidos por un grupo de trabajadores locales. Los avíos de las prendas son realizados a mano por artesanos que trabajan recuperando descartes de madera. Cada proceso es cuidado para generar el menor impacto negativo, la menor cantidad de residuos y el mejor ambiente de trabajo posible.  

 

¿Qué ha supuesto para ti acudir a la segunda edición de MOLA?

Fue una experiencia muy valiosa, ya que me reuní con diseñadores latinos de quienes aprendí muchísimo y con quienes comencé una linda amistad. Me sentí rodeada de amor y super inspirada por la fuerza y la energía emprendedora de aquellos que trabajan por un mundo mejor.

Han pasado ya unas semanas y sin embargo sigo reflexionando sobre temas que se han charlado. Me siento llena de herramientas nuevas...

¿Cómo valoras la situación de la industria textil en América Latina?

Como dije anteriormente, en lo que respecta a Argentina, la Industria textil ha sido abandonada hace muchos años. Por un lado es triste porque no ha habido nuevos desarrollos tecnológicos e incremento de calidad, pero por otro lado están surgiendo cosas "nuevas" que implican otros tiempos un poco más lentos de producción, y un volver a respetar los recursos y a valorar los conocimientos ancestrales en cuanto al trabajo de la tierra, al hilado, al teñido, al tejido... Se están rescatando técnicas ancestrales, que en una industria super desarrollada no podrían ser viables. Técnicas que respetan mucho más el saber, el tiempo, la tierra. Me parece esto de un gran valor y hay mucha gente muy joven trabajando duro para impulsar el crecimiento de esta pequeña industria.