Abril 21, 2018

Esther Ferrer: Espacios entrelazados

Esther Ferrer presenta instalaciones inéditas que serán activadas de forma especial a través de performances o de la interacción del público en el Guggenheim de Bilbao. 

Esther Ferrer (Donostia/San Sebastián, 1937) es una pionera del arte de performance en España y una de sus principales representantes. Desde el inicio de su carrera, a finales de los años sesenta, desarrolla diferentes líneas de pensamiento a través de una gran variedad de formas y materiales.

Su obra puede inscribirse en la corriente de arte minimalista y conceptual. Iniciada en la década de 1960, toma como referentes a creadores como Stéphane Mallarmé, Georges Perec o John Cage, así como los feminismos de aquel momento. Desde 1967, fecha en que comienza a participar en las actividades del grupo Zaj con Walter Marchetti, Ramón Barce y Juan Hidalgo, convierte el arte de acción en su principal medio, si bien a partir de 1970 vuelve a realizar obras plásticas a través de fotografías intervenidas, instalaciones, cuadros y dibujos basados en la serie de los números primos, objetos y piezas sonoras. Con acciones muy directas e irremediablemente provocadoras, el grupo Zaj continúa su andadura hasta 1996, año en que se disuelve, tras su exposición retrospectiva en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS, Madrid).

Ferrer define el género de la performance como "el arte que combina el tiempo y el espacio con la presencia de un público que no es mero espectador, sino que también participa en la acción", valorando por encima de todas las cosas la libertad del espectador: no le ofrece conclusiones, sino preguntas, cuestionamientos, para que, de manera autónoma, genere su propia interpretación personal de la obra.

A lo largo de su extensa carrera, la artista ha participado en numerosos festivales de arte de acción y ha expuesto su obra en distintos museos. Asimismo, ha sido objeto de diversos reconocimientos: en 1999 fue una de las representantes de España en la Bienal de Venecia; en 2008 fue galardonada con el Premio Nacional de Artes Plásticas; en 2012, con el Premio Gure Artea del Gobierno Vasco; y en 2014, con el Premio Marie Claire de l’Art Contemporain y el Premio Velázquez de Artes Plásticas.